promo

proyecto

 

Franqueza, calidad, delicadeza, exquisitez; palabras que describen Finca Lecumberri y hablan de productos con estilo propio

 

 

Este proyecto, joven en el tiempo pero sólido en sus principios, surgió de la inquietud y el espíritu emprendedor de una familia de origen vasco, los Lecumberri, quienes vieron en los frutos emblemáticos del terruño mendocino una excelente oportunidad para llevar adelante uno de sus sueños: ofrecer productos naturales, de excelente calidad, capaces de satisfacer a los paladares más sofisticados y en sintonía con las preferencias de consumo actuales.

 

Fue así que nació este emprendimiento cuyo acento está puesto en la elaboración de aceite de oliva extra virgen, producto insignia de la empresa, que lleva el nombre de «Noble Lur» («Tierra Noble» en vasco), y que recibió múltiples premios en los concursos Olivinus 2011 y Terraolivo 2012. Las indiscutidas virtudes de este aceite –en sus diversas variedades– han sido reconocidas y ponderadas por chef argentinos, entre ellos, Juliana López May.

 

Junto con el aceite de oliva, y en sintonía con su sello gourmet y refinado, Finca Lecumberri ha desarrollado un porfolio de productos, también típicos de esta zona y con la misma impronta de la calidad, que busca ser el complemento ideal de Noble Lur y su mejor aliado a la hora de conquistar a los amantes de la buena gastronomía.

 

Este emprendimiento apuesta al futuro. Tal es así que en su finca de olivos –de unas 180 ha–, familia Lecumberri proyecta la construcción de una fábrica boutique de aceite de oliva y la puesta en marcha de una propuesta agro turística que incluiría un restaurante y un petit hotel; todos unidos bajo la misma filosofía y coronados por el mismo paisaje de eternos olivares.